Propuesta a monotemáticos

De EvolucionDemocratica

Democracia directa y partidos monotemáticos
 
Primer plano (I). El sistema “democrático”
 
 
Evolución Democrática (ED) es un partido político monotemático (valga la expresión), siendo la incorporación de mecanismos de DD su único objetivo. ED comparte esta idiosincrasia monotemática con otros partidos, como por ejemplo el Partido Pirata, Afectados por Afinsa, Partido del Cannabis, Partido de los No Fumadores, y un largo y variopinto etcétera que puede consultarse en el listado de partidos de la web del Ministerio del Interior. Compartir carácter monotemático no implica compartir reivindicaciones, pero sí poseer en común la característica formal de tener fundamentalmente un solo objetivo, o más de uno pero circunscritos a un solo ámbito político.
 
Conscientes de ello o no, los partidos monotemáticos existimos solo porque la democracia directa (DD) está prohibida en nuestro país. Allá donde funciona la DD, se permite la celebración de referendos para que los ciudadanos decidan sobre cuestiones concretas como lo son, por ejemplo, la razón de ser de cada partido monotemático. En ausencia de DD está prohibido celebrar tales referendos, y esto es la verdadera razón por la que surge cada partido monotemático. Con DD no crearíamos partidos monotemáticos abocados a la vida extraparlamentaria: presentaríamos las ILPs correspondientes intentando que la ciudadanía las aprobase mayoritariamente en referendos.
 
Pero en una democracia exclusivamente representativa como la nuestra, sin DD las únicas consultas a la ciudadanía son las elecciones a representantes (diputados, senadores, concejales). Lógicamente cuando los ciudadanos eligen a quien les ha de representar a todos los efectos, lo hacen en función de un espectro infinito de cuestiones y por tanto no votan a partidos monotemáticos, que así son irremediablemente marginales.
 
De este modo, la prohibición de DD tiene el demérito de prohibir el matiz en las expresiones de la soberanía popular: la única intervención de los ciudadanos es para elegir sus representantes a todos los efectos, nunca para votar cuestiones concretas. Pero si vivimos en democracia, ¿por qué no disponemos de tales mecanismos directos que permitirían a la ciudadanía soberana aprobar mayoritariamente unas u otras cuestiones? Nuestros legisladores se han afanado en desterrarlos consiguiendo, no ya que nuestro ordenamiento jurídico no los contemple, sino que los prohíba expresamente. Los representantes legislan para blindarse frente a los representados... ¿alguien dijo democracia?
 
Este sistema diseñado para blindar a los electos frente a los ciudadanos, implica forzosamente una profunda degradación de la política:
-         Los electos, por cuatro años liberados de cualquier obligación legal para con los electores y de cualquier posible mecanismo de control, corrección o revocación, ignoran a los ciudadanos durante su mandato. Trabajan desde sus respectivos partidos en una sórdida lucha para acaparar la mayor cuota posible de poder y corrupción, y representan maniqueas escenificaciones para alimentar nuestro papel de espectadores pasivos. Sin controles, los partidos políticos son máquinas de poder que degradan la democracia.
-         Los electores, desde que introducen la papeleta en la urna, quedan fuera del sistema hasta pasados cuatro años. Esta hibernación de la soberanía popular genera un abismo entre representados y representantes, y es la causa del peligroso desprestigio de la democracia entre la ciudadanía.
 
Así, la ausencia de DD provoca parte de los principales problemas estructurales de nuestras democracias.
 
Prohibida la DD, veamos el currículum que presenta la democracia exclusivamente representativa. Mediante las elecciones que la sustancian, la soberanía popular puede ser ejercida un día de cada cuatro años, es decir 1 de cada 1460 días, o sea el 0,068 % de los días: esta es toda la intervención de la soberanía popular en el tinglado. Inmunes a estas bochornosas cifras, los políticos profesionales califican entusiasmados de “plenamente democrático” este sistema.
 
Primer plano (II). La toma de conciencia de los partidos monotemáticos
 
En este paisaje, es forzoso reconocer una convicción y un optimismo encomiables a los integrantes de los partidos monotemáticos. Pero por desgracia nada garantiza que el sacrificio vaya a traducirse en logros. Más bien hay que asumir como poco probable que estos partidos consigan sus objetivos.
 
Sin embargo, los propios partidos monotemáticos podemos cambiar este estado de cosas. Además de existir como cauces reivindicativos en un contexto de DD prohibida, los PM debemos convertirnos también en la fuerza para conseguir la legalización de DD. Es la notable diferencia entre gritar de dolor, y combatir las causas que lo producen.
 
No podemos conformarnos con esta legislación antidemocrática que prohíbe el referéndum a petición (xx explicar antes), y que por tanto nos obliga a vehicular nuestras aspiraciones mediante artefactos tan atípicos como los PM. Atípicos porque, en esta democracia solo representativa, habitamos un sistema de partidos diseñado para legitimar el nexo entre los ciudadanos y sus representantes. Puesto que mediante tal nexo los ciudadanos votan candidatos (al no haber listas abiertas, en realidad votan partidos) para que les representen a todos los efectos, remotamente van a dar su voto a partidos monotemáticos, que por definición se posicionan solo en una o varias cuestiones puntuales. Por tanto, en un contexto de democracia representativa los PM nacen irreversiblemente tarados, deambulan durante un periodo que depende de la paciencia de sus integrantes, y desaparecen sin pena ni gloria.
 
La DD está prohibida precisamente para que los ciudadanos no puedan promover y aprobar iniciativas concretas. Pero las demandas siguen existiendo en la sociedad, y por ello no pueden sino ser vehiculadas dentro de la propia democracia representativa, es decir a través de partidos monotemáticos. Esta es nuestra razón de ser; los ciudadanos no tenemos más remedio que perseguir mediante la democracia representativa lo que de forma natural podríamos conseguir con la DD... si no estuviera prohibida. Pero importa comprender que la vía de los PM como vehículos de reivindicaciones más o menos concretas, constituye una alternativa forzada puesto que la democracia representativa no está diseñada para los PM. Como ciudadanos concienciados políticamente, debemos conocer y comprender este contexto desfavorable, y buscar su superación.
 
Por tanto es crucial que, además de plantear cada PM las muy legítimas reivindicaciones que constituyen nuestra razón de ser, reivindiquemos entre todos las herramientas políticas necesarias para que todas y cada una nuestras aspiraciones sean sometidas a la ciudadanía mediante referendos, y en su caso aprobadas.
 
El horizonte
 
Pasemos de la necesariamente sombría descripción del statu quo, a la luz de las propuestas. En opinión de Evolución Democrática, la salida de este estado de degradación política pasa de forma ineludible por incorporar mecanismos de DD a la actual democracia solo representativa. Democracia directa significa que un número umbral de ciudadanos puede realizar propuestas (llamadas iniciativas legislativas populares - ILPs), que son sometidas a referéndum para decidir su aprobación o rechazo. Una ILP seguida de un referéndum vinculante para su aprobación o rechazo se denomina de forma gráfica referéndum a petición.
 
Nuestra visión es que, para sacar a esta democracia del estado de coma en que los partidos habituales la mantienen secuestrada, la única vía es dar cauces para que los ciudadanos podamos hacer política SOSLAYANDO a los partidos: esto es exactamente el referéndum a petición, un boquete para que el aire fresco de la soberanía popular entre en el búnker irrespirable en que los partidos han convertido la democracia. Una vez abierto el cauce, cada cual puede imaginar lo que prefiera: la DD será una llave en manos de los ciudadanos; cuanto y como la usemos dependerá de nosotros.
 
Por otra parte, legalizar la DD permitirá que el cauce entre representados y representantes funcione con las necesarias fluidez y fortaleza, proporcionará a la ciudadanía una identificación con la democracia – también con la representativa - de la que hoy carece, y tendrá como consecuencia la desaparición de la carrera política como doctorado de rufianes.
 
Tal incorporación de DD a nuestro ordenamiento jurídico requiere la reforma de varios textos legales, incluida la Constitución. Como demostración de la percepción de amenaza total que la partitocracia tiene de la DD, es nada menos que en la propia Carta Magna donde prohíben que las ILPs traten materias de ley orgánica, y donde prohíben los referendos para aprobar o rechazar ILPs. Es decir, la prohibición de la DD reside en el texto legal de más difícil modificación con diferencia.
 
Reformar la Constitución requiere mayorías de 3/5 en Congreso y Senado, lo que deja meridianamente claro que ED no conseguirá sus objetivos en solitario. En este contexto, ED ha realizado una propuesta (link) a los partidos con representación en el Congreso de los Diputados, para conocer su disposición a apoyar las reformas legales pro-DD. Los resultados (link) eran tan previsibles como desoladores son: ninguno de los partidos representados en el Congreso de los Diputados se ha manifestado en favor de reformas legales pro-DD. Defienden “su” democracia, posicionándose contra la participación ciudadana. Era fácil suponerlo, pero ahora es una certeza.
 
El camino
 
Mediante nuestra encuesta a los partidos con representación, hemos elevado de conjetura a hecho fehaciente, el que ninguno está dispuesto a mover un dedo en favor de la DD. Por otra parte, es inconcebible que ED pueda conseguir un número tal de ciudadanos favorables, como para presionar a que estos partidos cambien su postura anti DD. Así, el punto de partida está en conseguir una confluencia con los otros partidos SIN REPRESENTACIÓN. Puesto que se da las suficientes circunstancias objetivas de coincidencia, para nosotros es una obligación perseguir este acuerdo.
 
Reivindicar DD es reconocer el matiz en la idiosincrasia ideológica de cada ciudadano. No es verdad que los millones de votantes de cada uno de los grandes partidos piensen igual en todo: serán afines en algunas cuestiones, menos en otras, y en absoluto en otras más. ED, en este contexto de reivindicación del matiz como expresión de la cultura, no propone estrategias tendentes a anular la riqueza que aporta cada partido monotemático. Nada de uniones forzadas bajo banderas irreconocibles.
 
Pero es clave no dejar de percibir que, dentro de la necesaria diversidad que cada PM representa, hay un aspecto clave que nos asemeja: somos todos víctimas de la ausencia de libertades políticas de DD y somos, así mismo, los primeros beneficiarios de su eventual legalización. Comprender y aprovechar esta condición común, significa construir una necesaria, plural y vigorosa suma de fuerzas. Un vector común que proyecte una voz alta y clara, que permita que los que no participamos de esta partitocracia hablemos de tú a tú a los partidos que la componen. Pero, y esta es la clave, no solo para transmitirles un lamento quejumbroso. Es necesario operar el salto cualitativo que va de la protesta, a la propuesta. Se trata de decir que:
-         denunciamos la degradación que supone reducir la necesaria democracia, a esta degradante partitocracia,
-         estamos dispuestos a desmontar el chiringuito de la partitocracia,
-         sabemos que para ello necesitamos DD, y
-         luchamos para legalizarla. Conseguirlo es solo cuestión de tiempo.
 
Evolución Democrática os propone participar en una estrategia común que permita sumar adhesiones pro-DD, sin ningún menoscabo de la independencia y especificidad de cada uno. Tal propuesta es el motivo de este comunicado, y pasamos a exponerla.
 
El vehículo: Evolución Democrática
 
Se trata de crear una suerte de sindicación que distinga a todos aquellos partidos, e incluso también entidades no partidarias, favorables a las reformas legales pro DD. Por contraste, quedan igualmente identificados en negativo (nunca mejor dicho) los partidos contrarios a las reformas pro DD.
 
En el caso de partidos políticos, basta que el órgano competente apruebe la adhesión a esta propuesta (link). Se remite a Evolución Democrática copia del acta correspondiente, y ED traslada la información a la lista de partidos pro DD (link). El PM en cuestión queda en disposición para hacer uso del logo pro-DD mediante un correspondiente banner en su web, o como estime oportuno. Como es natural, aquellos partidos que, como han hecho todos los partidos representados en el Congreso de los Diputados, no deseen adherirse a la propuesta pro-DD, pasan a engrosar otra lista de partidos anti-DD.
 
Para ingresar partidos en la lista pro-DD, podría pretenderse que cada PM incorpore las reformas legales pro DD a su programa electoral, o modifique sus Estatutos incluyéndolas entre los objetivos del partido, pero nos parecería innecesarias tales pretensiones además de, en cierto modo, atentatorias contra la defendida especificidad de cada cual, que hará muy bien acentuando sus objetivos donde considere oportuno.
 
Evolución Democrática publica (link) un listado con los resultados de esta consulta realizada a su partido y a todos los demás. Huelga decir que el objetivo es conseguir un listado tan largo como sea posible, de partidos pro DD. En necesario contraste con el lamentable panorama que muestran los resultados de la consulta (link) realizada a los partidos con representación.
 
En campaña electoral ED hace hincapié en que, para nuestro propósito, son tan útiles los votos a ED como los votos a cualquiera de los partidos pro DD. Y hace igualmente hincapié en que no se vote a los partidos anti DD.
 
De algún modo, con la sindicación pro DD conseguimos actuar como si hubiera DD, dentro de esta democracia solo representativa que la prohíbe: sumamos adhesiones heterogéneas con un objetivo común, y sin que ningún sumando pierda un ápice de su personalidad e independencia. Convertimos el voto a un partido pro DD, en dos votos: el voto a ese partido, y un voto pro DD en una suerte de referéndum virtual.
 
Alguien podría pensar que, si tal cosa es posible, ¿para qué tal empeño en traer la DD, si podemos forzar a la DR a que funcione como la DD? La respuesta a esta pregunta es muy clara: no podemos forzar a la DR a que funcione como si fuera DD. ED piensa que la incorporación de DD es un objetivo clave y central, que merece que cada PM se posicione al respecto. Si lo conseguimos, que parece que sí, habremos alcanzado un logro, meritorio para empezar por lo que supone de poner de acuerdo a unos y a otros. Pero pretender que es operativo desplegar tal estrategia para cada uno de los temas que ocupa a los PM, es absolutamente ilusorio: nunca cada PM estará dispuesto a posicionarse sobre las reivindicaciones de los demás. Así debe ser, como sabemos bien todos nosotros. Sin ir más lejos, ED no lo hace y no lo haría. Esta estrategia solo es viable para este aspecto central, que atañe a la esencia del sistema democrático que tenemos, del que no tenemos y/o del que queremos tener. Es un hecho que afecta por igual a todos los PM, y a todos los ciudadanos aunque no sean conscientes de ello. Por tanto es necesario descartar inmediatamente todo espejismo tendente a considerar que la estrategia de ED demuestra que en realidad podemos considerar que hay DD dentro de esta DR. Tal suposición sería un sarcasmo. Hemos desplegado esta estrategia coral, que requiere de la explicación, comprensión, convicción y participación de muchos grupos, partidos y personas muy heterogéneos, precisamente para conseguir la DD de la que carecemos. Pero en absoluto es este despliegue multilateral es la forma natural de funcionar en DD. Allá donde esta existe, basta montar una comisión promotora, recoger un número de firmas umbral en favor de la iniciativa, y presentarla; a continuación se determina un periodo informativo, y se convoca el referéndum.
 
El papel de ED es por un lado montar, mantener e impulsar esta alianza pro DD, y por otro servir de recipiente electoral para los votos de aquellos ciudadanos pro DD que, cada cual por sus razones, no se identifiquen con ningún otro de los partidos que se declaren pro DD.
 
Recapitulando, se trata de:
  1. sumarnos (no unirnos ni mezclarnos) en una estrategia común pro DD, a la vez manteniendo intactas la independencia y la identidad específicas de cada uno.
  2. permitir a votantes afines a partidos anti DD o no afines a ningún partido, hacer su voto pro DD a través de ED y, por tanto, hacerlo computable en la mencionada suma global de votantes pro DD.
  3. desarrollar una estrategia común para maximizar la suma cuantificable de ciudadanos pro DD, para forzar la legalización de la DD.
 
Ropa de faena: la doble militancia
 
ED no puede ser el rival de ningún PM. Antes al contrario, la misión de ED es luchar por la legalización de la DD, lo cual supondrá un beneficio inmediato para todos los PM, o sea para todas las aspiraciones que estos defienden, es decir para la ciudadanía en su conjunto.
 
En este contexto, la viabilidad de ED pasa porque seamos capaces de explicar a los PM la utilidad común de la estrategia pro DD. Si lo conseguimos, se verá claro que es perfectamente compatible estar afiliado a otro PM y a la vez a ED. El éxito de ED es proporcional a la cantidad de afiliados de otros PM que se sientan comprometidos también por la apuesta pro DD. Y a la inversa, los objetivos de cada PM estarán tanto más cerca de conseguirse cuanto mayor sea la fuerza de ED.
 
ED sois vosotros, o ED no será nada. Os invitamos por tanto a unirnos a ED, por supuesto manteniendo la militancia que ya desempeñáis. Este inédito escenario de afiliaciones simultáneas, es manifestación de la irreprimible pulsión social demandando democracia directa, incluso dentro de este escenario solo representativo que la prohíbe. (Este inédito escenario de afiliaciones simultáneas, es la huella digital de la DD como vehículo del matiz en la política.) Los ciudadanos no somos robots ni clones, y es muy natural que trabajemos desde varios lugares en pos de objetivos diversos. Por su propia idiosincrasia, nadie está en mejor disposición de comprender esto que los PM y sus afiliados.
 
Si se entiende esto, con la participación de todos ED puede y debe ser un movimiento político de calado, que termine por obligar a que la partitocracia legalice la DD.
Si no se entendiera ED terminaría por desaparecer, y seguirían apareciendo y desapareciendo PMs que lucharían casi siempre en vano contra un muro infranqueable. Y, lo sepan o no, ello sería para desgracia de todos los ciudadanos.
 
En la convicción de que hemos sabido explicar el fondo, y no sin pedir disculpas por la extensión, invitamos a todas aquellas personas concienciadas políticamente y disconformes con esta democracia degradada, a ponerse en contacto con ED para participar en un proyecto motivador, viable y necesario.
 
contacta@evoluciondemocratica.org
 
 
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sustituir todos los DDs, e ILPs, DRs
poner un índice de acrónimos al principio.
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