referéndum

Qué cerca estuvimos

Leía hace poco un texto del libro que todos más o menos conocemos: "Democracia vergonzante y ciudadanos de perfil"

El referéndum era un proyecto ambicioso tal como venía regulado en el Anteproyecto de la Constitución, pues junto al referéndum para la toma de decisiones políticas importantes se contemplaban los referéndums legislativos o sobre leyes: el referéndum para la ratificación de leyes aprobadas por el Parlamento, pero todavía no sancionadas, y el referéndum para la derogación de leyes en vigor, esto es, los referéndums de ratificación y abrogativo, respectivamente. La mano cautelosa de los patres constitutionis se deslizó sigilosamente y una enmienda consensuada dio al traste con las pretensiones del referéndum en los momentos iniciales del proceso constitucional. De los tres modelos de referéndums anteriores, quedó como una reliquia el referéndum para las decisiones políticas importantes de iniciativa presidencialista y de carácter consultivo. Pocas veces la democracia representativa pudo tanto contra la democracia directa en el desarrollo de la Constitución. El referéndum quedó como una figura de mero adorno e ineficaz; de hecho se ha empleado tan solo una vez con ocasión de la incorporación de España a la OTAN por obra del Presidente del Gobierno y ad pompam de sus intereses políticos.